@bastaríaMirarte
soy esto que escribo y eso que te hago sentir...
sábado, 22 de marzo de 2025
DIA MUNDIAL DE LA POESIA
domingo, 23 de febrero de 2025
"CUARTO SIN LLAVE": LA HISTORIA
Lo escribí en mis dos idiomas maternos, español y portugués: 15 en el primero, 3 en el segundo y 1 en ambos. Me resulta natural escribir algunas cosas en un idioma y otras en el otro. Algunas palabras y decires en un idioma tienen una fuerza, una carga, una dimensión que en el otro se disgrega, se adormece, queda desapercibida.
Escribo poesia -o es un intento o algo que se le parece, por eso digo que no me considero poeta- desde 1980, cuando era un adolescente, en un cuadernito que hoy se cae a pedazos y que conservo por puro filin, porque ya todo lo que escribí en él lo archivé en mi disco duro.
La historia de este poemario comienza justo ahi, en el cuadernito que se cae a pedazos, y sigue cuando lo redescubro, hace pocos años, y vuelvo a leer esos escritos -hay poemitas, pensamientos cotidianos, letras de canciones que empecé a escribir, siempre en español o en portugués- y me digo que lo que ahi está escrito no puede quedar sólo ahi escrito y que debo darle luz, porque eran cosas importantes que, entonces, me rondaban la cabeza, como cuento en la contraportada del poemario, y que se juntaron o encontraron -casi puedo decir que se citaron- con otras cosas que venia escribiendo y almacenando en el disco duro más o menos desde el año 2000.
Ya para el 2018 creo, había abierto mi blog @bastaríaMirarte y en él venia posteando algunos de esos textos junto con algunos textos breves fruto de talleres de escritura creativa en los que participé. O sea, ya había perdido el miedo o la vergüenza de que se leyeran mis escritos, que creo que fueron las razones para mantenerlos encaletados tanto tiempo.
El 2024 participé en varios recitales poéticos y leer en público mis textos y recibir algunos elogios o simples palabras animosas contribuyó a que decidiera publicarlos, aunque fuese una aventura propia -como resultó siendo- porque ya estaba seguro de que no hacerlo sería una auto injusticia, un atentado contra mi propia producción intelectual, contra mi ser más íntimo, contra mis deseos.
Volviendo al poemario, digo que "escribo en dos idiomas, que a veces confundo, que a veces transgredo a propósito. Será porque habito dos mundos, uno que confundo y otro que transgredo."
A veces escribo la palabra familia en español con acento en "mi", luego me doy cuenta de que así es en portugués. O al hablar, digo "ainda" cuando debo decir "aunque", por ejemplo. Y transgredo en el sentido de inventar palabras que, talvez, escapan al tecnicismo de la norma o que ésta no aceptaría, pero que a mí me sirven para decir lo que quiero, con la intensidad o significado que quiero. Dos ejemplos: botepaseandero (quiero llamar así a la persona que sube a un bote de alquiler para pasear por un determinado lugar, talvez alguien que siempre repite la experiencia cada vez que llega a ese lugar) o la paisaje (¿por qué no puedo darle un carácter femenino al paisaje por donde anda mi personaje de manera que se deje cautivar hasta perderse en él -ella-?). Es la libertad del escritor, del pintor, del músico, de quien osa, de quien quiere trascender.
Ahora le toca al poemario seguir escribiendo su propia historia, andar por caminos talvez insospechados y dejar su propia huella en el mundo.
Yo la recogeré en unos años.
miércoles, 5 de febrero de 2025
PRESENTACIÓN DE MI POEMARIO "CUARTO SIN LLAVE"
Una de las mejores cosas que hice el 2024 fue terminar de escribir y publicar mi poemario bilingue "Cuarto sin llave".
Ahora toca presentarlo. Mi querida amiga Carla Diaz lo comentará.
Agéndalo con tiempo. Bem-vindos todos! A gente se ve e abraca logo logo!
miércoles, 13 de noviembre de 2024
Entrevista no IGR-Lima
Uma conversa gostosa sobre minha trajetória como professor, músico e escritor no programa "Fala Brasil", do IGR-Lima.
Ver entrevista: https://fb.watch/wfnevTnuvd/
¿ERES GENTIL?
¿A quién saludas cuando sales de tu casa? ¿Lo haces con un movimiento de cabeza, con la voz apagada, con un "buenos días"? Cuándo te cruzas con una persona, ¿le das la mano, cruzas cuatro palabras con ella? ¿Ayudas a alguien en la calle? ¿Sueles hacer los favores que te piden? O mejor aún, ¿te adelantas y sorprendes?
Hoy 13 de noviembre es el Día Mundial de la Gentileza.
Los tiempos que vivimos son duros y muy poco gentiles. Conflictos armados, religiosos, étnicos, desinterés por el otro -en todas sus dimensiones-, crisis económicas que tumban países, desastres naturales que arrasan ciudades, violencia urbana que enluta familias, huelgas justas desoídas, discusiones caseras por "quítame esta paja" y dejo de extenderme porque esta lista es infinita. Empero, siempre hay personas que no desmayan en ese propósito.
Alguien que te llama después de tiempo para saber de ti, alguien que te comparte mitad de sánguche durante la merienda en la oficina, alguien que te abraza con ganas y no por costumbre, alguien que te escucha y te anima cuando tienes una pena, que te ayuda en tu mudanza, alguien que no te invisibiliza, que ayuda a personas vulnerables, que te prepara la sopita cuando tienes fiebre.
O sencillamente te pregunta: ¿te sientes bien?
Yo mismo, cansado del consabido "buenos días, buenas tardes o buenas noches" o del "hasta luego" sin contacto visual -además de ser todos saludos fríos y mecánicos- he optado por decir, esbozando una sonrisa, "que tengas un buen día" o "que pases un buen fin de semana" a los vecinos que encuentro en el ascensor del condominio donde vivo. Porque en varios casos, genera una respuesta parecida. Y la persona dirige la mirada hacia ti -la gente en el ascensor mira al infinito o al celular- y pone cara de sorpresa, un gesto amable en ella. Y me hace sentir mejor. Y espero que le suceda lo mismo.
¿Demasiado simple? ¿Parece que no ayuda?
Argumentos médicos sostienen que ser gentil reduce la presión arterial, la ansiedad y depresión y promueven la empatía. Un estudio demostró que la práctica diaria durante un mes de un acto de gentileza elevó los niveles de dopamina y serotonina -las hormonas de la felicidad- de los pacientes estudiados. Otro, que las personas gentiles producen más oxitocina, lo que reduce el estrés.
¿Quieres saber más?
Leyendo The Rabbit Effect podrás conocer los beneficios de ser amable en el cuerpo humano.
"A gentileza gera gentileza" fue una campaña de solidaridad emprendida para ayudar a las víctimas de un circo incendiado en Niterói. Conoce a su creador, el Profeta Gentileza, su obra y "mandamientos".
¿Te diste cuenta? Acabas de ser gentil conmigo. Me leíste hasta el final. Yo que pasé horas editando este texto. ¡Gracias!
Para terminar, ¡no dejes de ver el siguiente video! https://youtu.be/A6PWu3EH7Xw?si=viZmf3swg7kHMQSH
Y si quieres comentar, ¡bienvenido!
Y no olvides hacer tu acción gentil hoy. Y mañana. Y pasado.
Publicado originalmente en LinkedIn: https://www.linkedin.com/posts/lev-alberto-vidal_gentileza-activity-7262441613153505280-f6kR?utm_source=share&utm_medium=member_desktop
martes, 12 de noviembre de 2024
@bastaríaMirarte...
©
LevAlbertoVidal/???viernes, 8 de noviembre de 2024
RECITAL EN BARRANCO
viernes, 4 de octubre de 2024
RECITAL POÉTICO EN CASA BAR ASTARTÉ
Esta noche he leído "Ciudadanos" y "Me gustas así". Olvidé mencionar el nombre de mi blog.
Un par de chicas poetas usan seudónimo, dicen que para separar el yo persona del yo personaje. ¿Una especie de disfraz, de licencia para decir, otra actitud para hacer, Arthur Fleck y Guasón?
La mayoría de los poetas contaron en su biografia, leída al ser presentados, que comenzaron a escribir poemas a los 16 años. Yo me quedé pensando en eso y recordé que tengo escritos del año ochenta, cuando tenía diecisiete.
El poeta más joven fue un niño de doce años. Leyó un poema sobre la primavera, el sol, el fin de la lluvia y sus sensaciones. Un encanto.
Al final de cada participación, el moderador hacia una pregunta al poeta. Dijo que para conocer a la persona por detrás del/de la poeta. Justo de ese asunto conversaba minutos antes de iniciar el recital con una poeta de dieciocho años. Y esa fue la pregunta que le hicieron a uno de los recitantes, que respondió citando al Marqués de Sade y argumentó que fue una persona repulsiva, pero que dejó obras de valía hasta hoy. Yo creo que la obra tiene su propio valor, al margen de quien la escribió. Y que cada persona tiene sus méritos y deméritos, al margen de su obra.
Eso de la pregunta al final de cada presentación no me gusta. Ya saben la opinión del moderador. La mía es que nos saca de ese "estado" mágico al que nos lleva la poesia, disipa los sentimientos, memorias, reflexiones y signos neurológicos que nos asaltan durante su lectura y de la apropiación del simbolismo que trae consigo. Prefiero seguir degustando el placer sensorial que produce el poema, de la trascendencia de sus palabras, que regresar a la tierra de un jalón en el pie. No se trata de eclipsarlo inmediatamente. Además, es una manera de ir conociendo al poeta, pues, como leí hace poquito -Copilot atribuye la autoria a Garcia Marquez- "...uno siempre escribe sobre lo que no ha resuelto, o desde sus carencias". Para conocer las opiniones de los poetas sobre tal o cual asunto, relacionadas o no con los poemas leídos, basta entregarse a una sana conversación al final del recital con los poetas participantes y con los asistentes. Por eso se llama recital. Después viene el conversatorio.
Esta noche hubo poco público, y eso que había entrada libre. Muchos poetas fueron con sus familias. Los recitales poéticos siguen siendo un evento de nicho; sin embargo, la cantidad de gente que escribe poesía es impresionante. Más oferta que demanda. En los recitales que vengo participando, nunca he vuelto a ver a un poeta de recitales anteriores, o sea, siempre vi gente nueva. Y eso que los poetas se mueven de un distrito a otro -hasta entre ciudades- para compartir su arte. La literatura no muere. Ni la poesia. Ni la gente ya no lee, como se dice por ahí.
Todos están en Instagram. Tengo que abrir un perfil.
martes, 3 de septiembre de 2024
RECITAL POÈTICO BRASILEÑO
Celebrando el 202º aniversario patrio de Brasil, el Círculo Literario Dimensión Poética organiza el Recital Poético Brasileño.
Cuatro brasileños amantes de la poesia leyendo a poetas brasileños en portugués y sus propias poesias.
Sábado 7 de setiembre, 6pm Perú, 20h Brasil.
Link: https://fb.me/e/8FfKLK0z0
Ver el video del recital: https://fb.watch/usJjeLzG97/
domingo, 17 de marzo de 2024
MICRO ABIERTO Poesia, dramatización y música en vivo
jueves, 18 de enero de 2024
RECITAL DE POESÍA
viernes, 5 de enero de 2024
¿El 2023 fue bueno para ti?
O te la hacen o uno siempre se lo pregunta al final de cada año o al comienzo del siguiente. Para extender la conversa, para comparase con el otro o consigo mismo o por la razón que fuere.
Para mí, como lector, fue bueno. Por segundo año
consecutivo, alcancé a leer 7 libros, no uno cada 2 meses necesariamente,
porque algunos los devoré en pocas semanas o días -como Un buen taxista es
difícil de encontrar (Aarón Alva) y Trem-bala (Martha Medeiros)- y porque otros
llevaron más tiempo por diferentes razones, sea porque se interpuso mucha carga
de trabajo o periodos en que preferí ver series o películas o, seamos sinceros,
una mayúscula desidia.
Lo concreto es que completé la lista con Aromas (Philippe
Claudel), Delirio (Laura Restrepo) -éste me voló la cabeza, tanto por la
historia como por la técnica de narración-, Martes con mi viejo profesor (Mitch
Albom), Maridos (Ángeles Mastretta) -una de mis autoras favoritas- y El velo
del miedo (Samia Shariff), que me cautivó más por la descripción de las
abominables violaciones de derechos que sufren las mujeres bajo el integrismo
musulmán que por la historia en sí.
Entre uno y otro también leí artículos sobre mi trabajo como
profesor, blogs y escritos de amigos, un comic de La metamorfosis, algunos
chistecillos y las ineludibles y nefastas noticias del acontecer diario, como
diría el rey de los huachafos. En la primera mitad del año, fui invitado a ser
juez en un concurso. Leer cuarenta y cuatro cuentos no fue una tarea, sino una
distracción, un placer, una huida obligada de este mundo. Y un gran
aprendizaje. Deberían invitarme todos los años.
Por tener más de 800 páginas, aún sigo leyendo desde el año
pasado un libro delicioso de ensayos y crónicas de Mariana Enríquez -otra
autora que idolatro-, El otro lado. También quedó pendiente el clásico Madame
Bovary, del que leí unas ochenta y tantas páginas y lo dejé no sé por qué,
porque me gustaba la novela. Fue un artículo en internet sobre el bovarismo y
su relación con las actuales redes sociales lo que me llevó a comprarlo y
comenzar a leerlo. Ahora que lo pienso mientras escribo, una posible explicación
podría ser que me atacó una insatisfacción talvez climática -el frio y la
humedad de Lima- o psicológica -los astros míos no estaban bien alineaos,
chico- o conyugal, como le sucedió a la propia Emma.
Creo que no olvido ninguno. Pasemos a la música.
Fue bueno, también. Pudo ser mejor, pero tenía otros
horarios laborales que respetar. Aun así, fue mejor que el 2022 porque se
reanudó la actividad con uno de mis grupos, que llevaba una sequía prolongada,
y porque se concretó un proyecto que nos llevó, con otro grupo, a tener tocadas
mensuales que se prolongarán por los próximos dos años.
Tocar batería es una de mis pasiones y actividades favoritas. Nada
se compara a darle duro a los tambores y que la gente se divierta. Nada se
compara a la complicidad entre músicos que se revela en cada canción. Nada se
compara a lavar la camisa sudada al día siguiente del show. Además, tiene la
particularidad de hacerme bien al espíritu, al ego, a la salud y un poco al
bolsillo.
¿Y la escritura?
Debió ser mejor. Escribí poco, dos textos en mi blog, dos en
LinkedIn y también un par de capítulos de la segunda novela que comencé A.P. (antes de la pandemia). Lo bueno fue que me senté y escribí, saliera lo que
saliera, sin rascarme la cabeza ni perder tiempo, editando después, como debe
hacerse. Tal como estoy escribiendo este texto.
Finalmente, como profesor, una de mis mayores satisfacciones
del 23 fue volver a dictar el taller de escritores y descubrir -o mejor dicho,
constatar- entre mis alumnos y no alumnos, cuanta calidad literaria hay entre
nosotros. Y siempre será una alegría y un privilegio poder contribuir al
crecimiento personal y profesional de mis alumnos, viendo cada semestre cómo
perfilan su vida y sus sueños.
Gracias por el 2023.
¡Quiero un 2024 mejor, mucho mejor!
¡Sea!
(c) LevAlbertoVidal/enero2024
Originalmente publicado en https://www.linkedin.com/pulse/el-2023-fue-bueno-para-ti-lev-alberto-vidal-tkg3e
sábado, 25 de noviembre de 2023
ENTREVISTA EN LA FERIA VIRTUAL DEL LIBRO PERÚ
Los invito a ver la entrevista que me hace Leni Zilioto desde Mato Grosso, Brasil, sobre mi relación con Brasil, mi trabajo como profesor y mi novela Las Miradas. Conversamos en portugués, mas tenho certeza que vão entender...
miércoles, 22 de noviembre de 2023
¡FELIZ DÍA DEL MÚSICO Y DE LA MÚSICA!
Cada 22 de noviembre se celebra el
Día Internacional del Músico.
Se atribuye la conmemoración de
esta fecha a Santa Cecilia, una romana inmortalizada en cuadros tocando laúd,
órgano o arpa, canonizada gracias a su "irresistible atracción por los
acordes musicales" y considerada desde entonces patrona de los músicos y
poeta.
No pretendo historiar sobre su
vida. Como músico que soy, sólo quiero aprovechar la ocasión para homenajear y
abrazar a todos los músicos de la vida y, en particular, a los de mi vida,
quienes me dieron y continúan dando el placer de su compañía en un escenario,
el gozo de su amistad y la luz de sus enseñanzas.
Mi homenaje a los MÚSICOS que
trabajan las madrugadas y vuelven a casa con el pan y los tamales, a los que
van hasta la punta del cerro para ganarse su “bolo”, a los que cantan en las
esquinas pese a la tos o el serenazgo, a los que alegraron nuestra vida y penas
desde sus balcones o “mangueando” sufridos en las calles durante la pandemia, a
los que se queman las pestañas, ojos y cejas componiendo para otros, a los que
pasan años solfeándoles notas a sus alumnos.
A los ingenieros, médicos o
abogados que en el fondo no tan fondo son músicos y vuelven corriendo a casa
para practicar su instrumento, a los que gracias a su arte son el alma de los
cumpleaños, a los que citan frases de letras de canciones en cada conversación
y, cómo no, al músico que todos llevamos dentro, que desenfunda la guitarra
mientras se baña, tararea con los headphones en las orejas mientras viaja en el
transporte público, silba en la cola del banco o, como yo, toca unos tambores
invisibles mientras maneja su auto.
¡Abrazos para ustedes!
En una escena de la película
Pasante de moda, Robert de Niro, en su personaje de Ben Whittaker, cuenta que
una vez leyó que “los músicos no se jubilan; dejan de tocar cuando dejan de
tener música en el alma”.
¡FELIZ DÍA DEL MÚSICO Y DE LA
MÚSICA
En Argentina también se celebra el
Día Nacional del Músico cada 23 de enero, fecha de nacimiento del único, Luis
Alberto Spinetta.
©LevAlbertoVidal/nov2023
miércoles, 13 de septiembre de 2023
MIÉRCOLES DE POESÍA
Otra edición de los Miércoles de Poesía organizado por el coletivo Días Circulares, esta vez en el Bar Delfus, que conozco muy bien. Participé leyendo mi poema "Me gustas así" escrito en el 2015 y que cada día me gusta más.
domingo, 30 de julio de 2023
MAÑANA...
Nadie vino a inquirirme.
Mañana…
(c)LevAlbertoVidal/ene2023
viernes, 9 de junio de 2023
TERTULIA DE POETAS EN SU SALSA
Tertulia de poetas en su salsa.
Auditorio del Centro Cultural de la Municipalidad de Jesús María, 7 p.m.
Gracias a Roberto Rios del Águila por la invitación a leer.
lunes, 14 de noviembre de 2022
EL CHARLIE WATTS CALETA
viernes, 14 de octubre de 2022
PUBLICACIÓN DE "LAS MIRADAS"
foto: Rose Falcão
Les comparto, con alegría infinita, la publicación de mi novela “Las Miradas”.
El camino para escribirla fue largo y tuve que asumir varios costos, pero rico para crear a los personajes, desafiante para retratar sentimientos y situaciones, y generoso para aprender mucho de mí mismo.
Esta es mi hija, que sacó lo mejor de mí
durante casi cuatro años. Ahora toca verla crecer.
De venta en librerías:
- Communitas (Av. 2 de mayo 1690, San Isidro)
- Escena Libre (Av. Camino Real 1075, San Isidro)
- El Virrey (Bolognesi 510, Miraflores)
Compras on line: Las miradas – Grupo Editorial Caja Negra
(c)LevAlbertoVidal/oct2022
viernes, 11 de junio de 2021
PROCESIÓN
‒Hola amor, ¿qué tal tu clase?
‒Pucha, una maravilla, como siempre. Ese profe es lo
máximo. ¿Y tú?
‒Bien, esperándote… te preparé lo qu…
De
repente, frunció el ceño, arrugó la nariz, pensó
por dos segundos y…
‒¡Hueles a procesión!
Se
acercó más a mí, puso su nariz sobre mi hombro, me olfateó las costuras, los botones
y el cuello de la camisa, revisó el bolsillo, subió hasta mi cuello ‒que despreció impunemente, cosa extrañísima en ella‒, alejó presurosa la nariz y fijó sus ojos en los
míos, preguntándome con aire de desconfianza, manos en la cintura y seguramente
maldiciéndome en sus adentros:
‒¿Dónde has estado?
Los
ojos se me fueron hacia atrás. Con un movimiento robótico, levanté el brazo
derecho hacia ella, mostrándole la muñeca.
‒Huele, dije.
Dudó,
pero lo hizo.
‒¡Dios!, ¿qué es esto?
‒La respuesta a tu pregunta.
‒¡No respondiste dónde has estado!
Y
ladeó la cara y aleteó los brazos en ángulo, como gallina que se espanta.
Le
conté que en el taller de escritura habíamos utilizado olores como estímulo
para escribir.
‒¡Noooo…, qué lindo ejercicio!, ‒dijo, enseñándome por millonésima vez ese trabajo de
orfebrería fina que dentista alguno ha hecho jamás en dientes humanos. ‒Vamos a la mesa y me sigues contando.
Desde
que llegué a casa, había dejado de pasarme la mano por las fosas nasales
intentando en vano quitarme ese maldito olor. Maldito, digo, porque ni la
fricción con la mano, ni agua con jabón, ni alcohol, ni el par de cigarros que
fumé lograron ayudarme en mi propósito. Primero fue como un pachuli, luego olía
a uniforme de mecánico, a escape de gas, a orines en la calle y cuando llegué a
casa, a procesión.
Fui
al baño para intentar una vez más acabar con la tortura. Me metí
infructuosamente el índice en ambas fosas nasales, girándolo como si quisiera
entornillarlas a la pared y sólo logré arañármelas y arrancarme unos pelos. Me
consolé lavándome las manos y oliendo el aroma a rosas del jabón.
Entré
a la cocina. El olor de la comida me jaló de la nariz hacia la mesa. Ella
volteó hacia mí llevando en las manos un enorme plato de tallarines verdes con
bistec, humeante, tan incitante como sedicioso, que devoré de una sola
inhalación.
Antes
del postre, mi mujer hizo el ademán de pararse, me cogió el rostro con ambas
manos y se aproximó a mí. Olió. Sonrió y me echó una de sus miradas, esa de adolescente
escribiendo en su diario cosas sobre nosotros, y mirándome, me estampó el beso
más tierno en la punta de la nariz.
‒¿Todo bien, amor?
‒Todo…. sí.
©Lev Alberto Vidal/28oct2015